Fénykép: José Antonio Gil Martinez (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/)
El Camino Francés es, de lejos, el más famoso y transitado de las rutas del Camino de Santiago. La ruta por excelencia, de hecho. La más típica. La que más personas escogen para empezar. La mejor señalizada. La que dispone de más y mejores infraestructuras.
Podríamos seguir un buen rato con frases que comienzan por «la más» o «la mejor». Pero ¿qué significa eso, exactamente?
También es la ruta más masificada, si es que se puede aplicar este calificativo a un Camino de Santiago sin que otros grandes destinos globales se ruboricen. Lo es precisamente por ser la que cuenta con mejores equipamientos y la que ha recibido mejor promoción. Pero la pregunta es: ¿es ésta tu ruta? ¿Es éste el mejor Camino para ti?
Sin duda, puede serlo si lo que quieres es conocer gente y recorrer los caminos que otras personas como tú han recorrido antes, durante siglos, y recorrerán después. Los albergues de esta ruta están repletos de historias que compartir y de grandes momentos en compañía. Y no solo los albergues. El resto de alojamientos reciben también un sinfín de peregrinos que dejan su huella.
Sin embargo, si vas a hacer la ruta de albergue en albergue, ten en cuenta lo siguiente: las plazas disponibles son limitadas y en las épocas de mayor afluencia, toca levantarse muy temprano para llegar al siguiente fin de etapa con tiempo suficiente para no quedarse sin sitio.
Aunque esto tiene una ventaja: si caminas más tarde tendrás el recorrido mucho más despejado. En una ruta tan concurrida, siempre se agradecerá un poco de tranquilidad. Para poder hacerlo y tener el alojamiento asegurado, lo mejor es planificarlo todo previamente y buscar alternativas a los albergues.
De este modo se evitan los problemas de masificación y podrás dedicarte a disfrutar del Camino. Si estás pensando en esta opción, podemos ayudarte a planificarlo. Pero antes, es mejor que sigas leyendo.